ENTREVISTA
A JUAN VIVES
“Muchas veces me
he preguntado por qué sacrifiqué a mi familia por la radio durante los 35 años de
‘Carrusel’”
Para mí fue un lujo tenerle cerca.
Aprender de los maestros desde la distancia. Su labor ante el micrófono rayaba
la perfección. La cercanía ante ‘los nuevos’ (entre los que me incluía al
llegar de provincias…) era tan cortés como sincera. Juan Vives (Villena, Alicante, 1940)
es historia de la radio, sobre todo de Radio Madrid, de
la SER. De mi casa. El locutor elegante
y siempre eficaz. Era, como me reconoce en esta entrevista, un ‘todoterreno’,
condición que terminé por compartir con él, en mi caso procedente de
informativos. No hay nadie en este oficio que no sepa quién es, y lo que
representó. Fue locutor, grandísimo locutor, cuando los locutores en Radio
Madrid eran las auténticas estrellas, más tarde destronadas por los periodistas
que llenaron las redacciones, a partes iguales, de ilusión e inexperiencia en
el medio. Como se puede comprobar, en esta charla, sigue haciendo radio felizmente,
a través de su blog personal. Y
atesora no sólo la experiencia adquirida, enorme, sino el amor por un oficio
que se acrecienta con los años, estés o no ejerciéndolo.
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| Juan Vives, toda la vida pegado a un micrófono... |
-¿Cuál es tu primer recuerdo de la radio, Juan?
-Mi
primer recuerdo se remonta a mi niñez escuchando Radio Andorra en un antiguo
receptor de “capilla” en los años cuarenta.
-¿Y el último? ¿Lo último que has escuchado?
-El
último recuerdo: la invitación que me hizo Iñaki
Gabilondo para participar con él en la celebración del 80 aniversario de
Radio Alicante. Lo último que he escuchado: las entrevistas de Carlos Herrera.
-¿Recuerdas el primer día que entraste en Radio Villena, EFJ-33?
-Recuerdo
con emoción mis experiencias en EFJ-33, la que fue mi primer inicio en lo que sería
posteriormente la profesión de mi vida. Y hace de esto sesenta años.
-¿Y desde aquel primer día, cuántas horas metidas en la
radio, Juan? En la memoria lo tendrás resumido en años, pero ¿has calculado las
horas de radio que has hecho?
-Han
sido más de cuarenta años de
profesional. Y miles de entrevistas, desde artistas, políticos, deportistas
hasta a gente del pueblo. Calcula…
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| En sus tiempos en Radio Villena |
-De aquellos inicios, tu llegada a Madrid, a Radio
Juventud de España, y tu desembarco en
aquella RNE que brillaba con la voz inmensa de ese grande, que luego lo
sería más, de Luis del Olmo. ¿Cómo fue aquella colaboración tuya con él? ¿Ya era tan
exigente entonces?
-Luis y
yo nos conocimos en Radio Juventud de España. Venía de su Ponferrada natal. Un día,
comiendo en el bar ‘La Serrata’, cercano a la radio, donde íbamos la mayoría de
compañeros, le propuse aplicar una experiencia que había practicado en una
empresa radiofónica y contratamos un programa comercial que explotábamos conjuntamente. (‘Madrid actualidad’). Luego, al pasar él
a Radio Nacional de España, me llevó con él de colaborador (guión, selección musical, etc.) para su
programa “Tarde de Domingo”. Antes ya
le escribía los guiones de un programa
titulado “Musical Exprés” en Radio
Peninsular y le guionicé algunas entrevistas para otro programa que presentaba
en Radio Exterior de España. Fue una etapa de una colaboración muy interesante
y desde el punto de vista personal muy entrañable.
-Y pasaste a la
cadena SER, bueno, entonces había que decir, a Radio Madrid, porque la
identidad local era mucho mayor que la de ahora, donde el nombre casi se ha
perdido, fagocitado por la cadena. ¿Cómo se produjo este ‘salto’ de la pública
a la privada?
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Un jovencísimo Raphael participaba en Radio Madrid, bajo la atenta mirada de Manolo Alcalá y Juan Vives |
-Mi
llegada a Radio Madrid fue muy curiosa. Recién terminadas mis prácticas de
Milicias Universitarias, paseando por la Gran Vía, vi el letrero de RADIO
MADRID y pensé en subir a preguntar por
mi compañero de milicias, el periodista Basilio
Rogado.
-¿El gran Basilio Rogado compartió contigo la
‘mili’?
-¡Sí!
-¿Qué hacía entonces en la radio?
-Estaba
interviniendo en el programa “La Hora
XIII” de Tomás Martín Blanco. Me
presentó al Jefe de Emisiones y me invitó a grabar una prueba para el archivo
de voces. Dos meses después, cuando ya no me acordaba de aquello, me llamaron y
me propusieron entrar a formar parte del equipo de (José Luis) Pécker, con Carmina
(Pérez de Lama) y Joaquín (Prat).
-¡Qué nombres tan grandes! ¿Qué tal os
llevasteis Joaquín Prat y tú?
-Joaquín
y yo tuvimos una empatía especial desde el primer día. Solíamos ir a comer
juntos al ‘California’ de la calle Salud cuando terminábamos “Puerta del Sol”, y luego me quedaba con
él en un programa que conocía desde tiempo antes de mi llegada: “Madrugada”, un espacio que luego heredé
cuando él lo dejó.
-¿Por qué lo dejó?
-Por su primer
programa en Televisión Española.
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Juan Vives, a la izquierda, junto a Joaquín Prat, ante el enorme micrófono de Radio Madrid |
-¡Qué suerte trabajar con todos ellos! ¡Qué
escuela, no, Juan?
-¡Sin
duda, Gorka! He tenido la suerte de trabajar con las grandes figuras de la
Radio. Junto a ellas aprendí muchísimo. Cuando llegué, me encontré con Miguel de los Santos a quien ya conocía
de Radio Juventud y con quien sigo manteniendo una buena aunque lejana amistad.
Nunca olvidaré las palabras con las que me recibió: “Juan, me alegro de que estés con nosotros. Estás en Radio Madrid. Olvídate
de lo anterior. Esto es otra cosa”.
-A partir de tu llegada a Gran Vía 32, donde tuve el
honor de conocerte, tu nombre queda automáticamente asociado con estos que
acabas de nombrar, nombres que desaparecieron en los ochenta, con la entrada de
Prisa. ¿Cómo recuerdas las diferentes etapas que viviste en la
casa, en esos dos grandes bloques… el “Paso
de los Eugenios: de Fontán a Galdón”? ¿La radio cambió mucho, no?
-He
vivido durante mis treinta y cinco años en la SER
todas la etapas que se han sucedido. La más importante y trascendente la
entrada del Grupo Prisa. Viví la Jubilación de Vicente Marco, que fue el que me incorporó a su programa “Carrusel Deportivo”. Gocé de la amistad
de mi admirado Alberto Oliveras del
que conservo un gratísimo recuerdo. Juan
de Toro, Pepe Bermejo, de quien heredé los sorteos de la Lotería… Asistí a
la rocambolesca despedida de Joaquín Prat y la de José Luis Pécker.
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Juan Vives con Miguel de los Santos en "Edición Madrugada" |
-¿Por qué calificas de ‘rocambolesca’ la salida
de Joaquín Prat?
-Porque
lo de Prat fue un despido fulminante. Estábamos juntos en “Carrusel Deportivo” una tarde de domingo (entonces en la segunda planta
todavía). De pronto, entraron a avisarle de que Jorge Planas (mano derecha entonces de Eugenio Galdón, director
general) le requería urgentemente en la novena planta. Salió, y a los
quince minutos, regresó para decirnos adiós a todo el equipo, ante nuestro asombro.
Yo me tuve que hacer cargo de su trabajo hasta el final del programa. Cuando
Prat se fue a la Cope, casi todos los
domingos solíamos tomar café juntos en la cafetería ‘California’ de la calle
Salud. Después, yo me iba a la SER y él
a la Cope…
-¿Y la de Pécquer?
-La salida de José Luis Pécker también fue fulminante, pero en este caso fue pactada.
-¿Llegaste a trabajar con Bobby Deglané?
-No. No
tuve esa suerte, Gorka. Pero desde luego siempre mostré mi admiración por el
maestro, que cambió la Radio en España. Le hice una entrevista para la televisión
chilena pocos meses antes de su muerte y asistí a sus funerales en Arenas de
San Pedro. La Radio no sólo cambió con él. La Radio, desde entonces ¡es otra!
-Nombres míticos de programas como “Ustedes
son formidables”, junto a
Alberto Oliveras –al que acabas de
recordar- “Carrusel
Deportivo”, junto a Vicente
Marco, en tus comienzos… Pasaban los directores de ‘Carrusel’ y
tú te mantenías… el último que te tocó Paquito González… ¿La temática en la que has trabajado ha sido de lo más
variada: deportes, magacines, toros, lotería, etc.?
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Con Matías Prats, otra de las grandes leyendas de la radio española |
-Efectivamente,
pasaban los directores de “Carrusel”,
desde Vicente Marco hasta Paco González,… y yo continuaba. Muchas veces me he
preguntado cómo pude permanecer ¡35 años! en él, todos los domingos,
sacrificando mi familia por la Radio.
-¿Y tienes una respuesta?
-No te
la sabría dar. La verdad es que, aunque he sido muy amante de mi vocación
radiofónica, hay momentos en que intuyes que ya ha llegado la hora de poner
punto final.