domingo, 17 de agosto de 2008

UNA CRONICA DE LA PROCLAMACION DE LA REGIDORA 2000




Recuerdos en una noche de comienzo

El día 5 de agosto es la fecha elegida para que la Regidora Mayor de las fiestas de Moros y Cristianos de Villena, sea presentada de una manera más que oficial a todos los villeneros que ríen, vibran, brindan y disfrutan al máximo de sus fiestas patronales.

Una vez se hiciera efectiva la fecha para la presentación de la regidora de fiestas, el mes de agosto se convertiría en un continuo devenir de noticias locales relacionadas con las fiestas. Mientras que en las emisoras de radio los grupos de moda alternarían sus canciones con las marchas festeras moras y de pasodoble.

Cercana la hora de la presentación los diferentes invitados se iban acercando al , una vez más, pabellón festero. La presentación de la Regidora Mayor es un acontecimiento especial para la ciudad de Villena, algo que se evidenciaba por los trajes de corbata de los hombres y las suaves telas de los trajes de noche las mujeres.
Y tras la necesaria pero tranquila espera una voz desde el micrófono anunció un tiempo de 5 minutos para empezar. Expectación y silencio La banda de música empezó a tocar, iluminada por sus pequeñas lamparillas, una melodía que hizo surgir desde el escenario a seis cristianos armados con espadas y ballestas a los que siguieron seis árabes. Una vez moros y cristianos estaban encarados en el rellano ,situado enfrente del escenario, se empezó una lucha pausada y rítmica con la música. Lentamente los ambos bandos se enfrentaban con gestos en una lucha simbólica, hasta que finalmente el bando moro era totalmente acorralado.
La lucha terminó ordenadamente y ambos contendientes se perdieron tras el escenario. Con esto se iluminó el escenario y una voz en off anunciaba calma en las cuatro antiguas y desaparecidas puertas de la de en el medievo, amurallada ciudad de Villena. Con esto apareció una mujer barriendo, que acabó juntándose con otra y ambas iniciaron una conversación silenciosa, pero reveladora, ya que sus gestos eran tan claros que el espectador solo tenía que imaginarse el diálogo. A la izquierda del escenario una pareja discutía por la desidia del varón a la hora de vestirse. Con este cuadro tan pintoresco apareció un pregonero, que en su proclama rememoraba el pacto que el pueblo de Villena hizo con la Virgen de las Virtudes cuando su presencia salvó al pueblo de la temida enfermedad de peste. Recordando la aparición de la Virgen, en la ya desecada, laguna de Villena. Lugar donde se irguió el santuario de las Virtudes, donde es guardada la imagen que sería recibida por el pueblo de Villena con salvas de pólvora, casas arregladas y macetas de arábega en los balcones. Siendo este pacto el que se conserva en la tradición de Villena desde el medievo.
Una pantalla de cine fue deslizada detrás del escenario hasta compartir el espacio con el decorado. En ella se reflejaron todos y cada una de las comparsas, con una encantadora canción de la banda municipal, que con el uso de los instrumentos de viento conseguían insuflar en el corazón algo de ternura.
Tras recordar el antiguo pacto los capitanes y alféreces de las comparsas desfilaron hasta colocarse a ambos lados del lados del escenario. Con esto el presentador, voz cada vez más conocida de un radio local, abandonó su atril para cierto toque de informalidad. Informalidad que invocó en la pantalla de cine, videos de cuando el pelo era acompañado de patillas y el maquillaje femenino en vez de aclarar lo que hacía era resaltar. Pasado que hacía sonreír a los que ahora gozan de una edad rozando los cincuenta años. Todo esto aderezado con una voz femenina rodeada de una suave vestido, que invocaba en la mente, lo dulce que puede llegar a ser una voz de mujer.Llegó entonces el momento de la actuación en vivo, y voz femenina y presentador fueron flanqueados en una canción conjunta por dos parejas de bailarines. Ambos iniciaron un duelo , dulce una y enérgica la otra, de voces. Con su final ocuparon el centro del escenario el concejal de fiestas Antonio Vicente Martínez el presidente de la Junta Central de Fiestas Antonio Gómez Torres, quienes esperaban con ramos de flores a que Capitán y Alférez se dirigieran a la mesa donde esperaban su madrina, ataviada con el traje de villenera. Recogidas por sus escoltas cada Madrina iba ocupando su asiento en el escenario con un ramo de flores en las manos, esperando la llegada de la Regidora. Todas y cada una de ellas ofrecieron en lo alto del escenario un saludo de frenética mano, provocado quizás, por el nerviosismo o por el bello pero recargado traje de villenera.Ocupados sus lugares los moros y cristianos del comienzo volvieron y esta vez formaron creando un pasillo humano que conducía al escenario. Era el esperado momento,y por si misma la Regidora Mayor de Fiestas de Moros y Cristianos de Villena Cristina Micó Catalán se dirigió, sonrisa en rostro al escenario.Saludo, sonrisa y toma de asiento central fueron sus acciones, mientras en el atril se colocaba un importante locutor de radio: Juan Vives. En su discursó recordó la enorme participación que tiene Villena en sus fiestas y tras esto buscó en la memoria una anécdota en la que estando en un pueblo de la lejana Florida, siendo un 5 de septiembre, observó como celebraban una fiesta relacionada con el descubrimiento con arcabuces, en su osadía pidió poder disparar arcabuces, algo que le fue concedido mientras que su mente se trasladaba a la lejana de Villena siendo sus acciones en el mundo real para la conmemoración de las fiestas de Villena. Uno de los que más atentamente siguieron sus palabras fue el propio presentador de la gala, quien en su admiración a la profesión de radio no desdibujaba de su rostro una sonrisa de respeto. El discurso de Juan Vives siguió hasta desembocar en un continuo devenir de elogios hacia la regidora y la mujer villenera, hasta tal punto que obligó a que la regidora Mayor inclinara su rostro en señal de agradecimiento. Las palabras del locutor acabaron con “Viva Villena, la tierra en la que nací”.Así se dio paso al música de la banda municipal que interpretó la pieza, nada humilde, de ¡Viva Villena!, escrita por Luis Hernández. Durante el transcurso de la pieza cercana ya la media noche, la luz cedió, pero la orquesta ni se inmutó. La luz volvió después de unos minutos Los capitanes y alféreces fueron a recoger a sus madrinas y las acompañaron a los asientos con música festera.Una vez todas las madrinas ocuparon sus asientos originales,los fuegos artificiales aparecieron en el cielo. Y la noche que había tenido el recuerdo como tema principal acabó con una continuo devenir de los cargos festeros para hacerse las fotos de aquella noche, para con ello guardar en el recuerdo el comienzo de las fiestas de Moros y Cristianos de Villena. (Resumen de Villena-Net)


CEREMONIA DE PROCLAMACION DE LA REGIDORA DE LAS FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS DE VILLENA DEL AÑO 2000. POR JUAN VIVES BRAVO.

P R E G O N


Distinguidas y dignísimas autoridades, señoras, señores, amigos y paisanos, muy buenas noches.

Quiero comenzar mostrando mi agradecimiento al alcalde de nuestra ciudad y a los miembros de la Junta Central de Fiestas por el gran honor que se me brinda de poder intervenir en este acto de tanto significado para Villena y sus Fiestas.

Formo parte de ese grupo de villeneros que, por circunstancias profesionales, hemos tenido que vivir lejos de nuestra tierra, pero que nunca hemos olvidado nuestras vivencias de juventud.

En nuestro espíritu, en nuestro sentimiento, siempre ha permanecido el amor a nuestras tradiciones y, por supuesto, a nuestras fiestas. Y esto lo compruebo a diario en cada ocasión que me permite acercarme a cualquier noticia o información que se relaciona con Villena o con sus fiestas.

Hace poco tiempo llegó a mis manos una publicación de un pueblo de la Mancha donde ha surgido recientemente un interés admirable por las Fiestas de Moros y Cristianos, algo que nosotros vemos natural, pero que me hizo reflexionar sobre esa gran riqueza que poseemos nosotros y que debemos mantener y conservar en su mayor esplendor.

Leyendo las páginas de esta revista que describe con apasionamiento la tradición festera, ahora implantada por un grupo entusiasta de vecinos de este pueblo toledano al que me refiero, observé, de qué forma admiraban la historia de Villena y como, aun sin confesarlo, pretenden imitar sanamente cuanto aquí hemos hecho a lo largo de los años respecto al desarrollo de los actos festeros: desfiles, embajadas, etc.

Hace ya años ( y hablo por supuesto de mi juventud) escuche una frase que decía:
“Para los villenenses, Villena empieza en la Losilla y termina en el Portón”

Quizá, la malévola intención de aquella frase quisiera expresar la limitación geográfica del recorrido de la Entrada y trasladarla a un concepto reducido e íntimo de lo que representa todo lo de nuestro pueblo para nosotros los villeneneros.

Sin embargo nada más lejos de la realidad. Los villenenses no solo hablamos y presumimos de nuestras fiestas fuera de nuestros límites geográficos, sino que nos volcamos en afecto y atención con los forasteros que nos visitan.

No conozco a nadie que haya visitado por primera vez nuestras fiestas, que no se haya quedado impresionado por la enorme participación del pueblo en ellas. Cualquiera que se haya interesado por nuestra tradición festera, habrá encontrado innumerables ejemplos de dedicación apasionada por ella y podríamos citar a muchísimos personajes conocidos que han llenado las páginas de nuestra historia.

Muchas veces he escuchado en boca de visitantes los elogios a ese carruesel de música y color que son nuestros desfiles.Esa increíble concentración de músicos que en muy pocas ocasiones se dan en otros lugares.

He podido ver esas caras de sorpresa y admiración ante el espectáculo de nuestra Entrada, Cabalgata ,con sus lujosas escuadras de ricos y deslumbrantes ropajes; toda esa creatividad y belleza tan propia de esta tierra.

Sorprende al visitante esa enorme participación los niños que luego, al convertirse en jóvenes, siguen con entusiasmo lo que vieron y vivieron cuando todavía, quizá, no tenían uso de razón.

Impresiona también al visitante el uso que aquí hacemos de la pólvora y la manera como expresamos nuestra admiración a la Patrona, rodeando su recibimiento y despedida con disparos de arcabuces, y ese inolvidable olor a pólvora que es imposible explicar a cualquiera que no lo lleve en el más íntimo recuerdo.

Permitidme que os relate una anécdota que me sucedió hace unos años:

Me encontraba visitando una ciudad de la Costa de Florida, una ciudad fundada por españoles en el siglo XVI y que, da la circunstancia, que celebra sus fiestas cada año, coincidiendo con las nuestras.

Era un día 5 de Septiembre y mi recuerdo, a miles de kilómetros de distancia, tenían que ser ese día para lo que yo imaginaba que en aquellos momentos estaría sucediendo aquí en Villena.

De pronto escuche un sonido muy familiar para un villenense. Venía de un bosque cercano, junto al mar. Me dirigí hacia ese lugar y según iba acercándome comprobé que se trataba de disparos de un arcabuz.
Llegué al paraje donde unos jóvenes vestidos con ropas de la época de la conquista española en América, celebraban una fiesta. Vi entonces que rodeaban un arcabuz como gran protagonista de la ceremonia, disparándolo periódicamente con gran entusiasmo. Me acerqué y les dije que era español y que también en mi ciudad, en ese momento, no uno sino cientos de arcabuces estarían siendo disparados.

Con gran emoción para mí, permitieron que disparara, después de demostrarles que conocía suficientemente su manejo. Y todavía no sé si por casualidad o por una de esas coincidencias del destino, a unos 6.000 kilómetros de distancia y con la diferencia horaria, al mismo tiempo que la Virgen de las Virtudes era recibida por cientos de arcabuzazos en su llegada a Villena, yo contribuía también con uno más, desde la otra orilla del mar.

Pero no quisiera distraer con estas palabras el verdadero motivo que nos ha convocado aquí esta noche en este maravilloso recinto y rodeado de tantas villeneras ilusionadas y felices.

Hemos asistido ya a este entrañable acto protagonizado por las madrinas y culminado con el de la proclamación de nuestra Regidora de Moros y Cristianos del año 2000.

Llegamos, por fin, al momento de la exaltación de la mujer villenera representada hoy en CRISTINA, nuestra Regidora.

En ella se da la circunstancia, no por conocida carente de emoción, de que Cristina sabe desde Septiembre del pasado año que, en este día y noche, iba a vivir una situación envidiable para cualquier chica de su edad. Por eso creo que este tiempo transcurrido desde entonces le habrá resultado interminable.

Yo quiero decirle a Cristina que, todos los que estamos aquí, vemos en ella la representación de la mujer villenense que, a partir de esta noche adquiere un compromiso de una importancia muy significativa.

A partir de hoy, y sobre todo durante los días de Fiestas, tendrá que vivir momentos que han de quedar grabados en su recuerdo para siempre.

Hace años, algún villenense anónimo, puso letra al pasodoble La Entrada de nuestro insigne paisano Quintín Esquembre, y dijo aquello de...
“Villena
puedes ostentar orgullo
por tener en suelo tuyo
la mujer mas noble y bella...”

Nobleza y Belleza, dos cualidades que hoy se dan en Cristina, nuestra Regidora, y que son, junto a la lealtad y la fidelidad los blasones que definen históricamente nuestra ciudad:
MUY NOBLE, MUY LEAL Y FIDELÍSIMA.

He dicho cualidades cuando debería haber dicho, mejor, virtudes. Y nada más oportuno para hablar de virtudes de la mujer villenense que en este lugar, en esta tierra, que tiene como patrona a la Virgen de las Virtudes.

Aprovecho esta ocasión para añadir otra virtud, a las muchas que espero se den en Cristina, me refiero a la virtud de la Justicia y que, dada la profesión que ha elegido, estoy seguro que la tendrá siempre presente.

Hace años, en el antiguo Teatro Chapí, un grupo de jóvenes estudiantes villenenses representamos una obra en verso de Jose Maria Pemán En ella su protagonista dice:
“La virtud mas eminente
es hacer sencillamente
lo que tenemos que hacer”

No es facil. A Cristina le corresponde hacer “sencillamente” algo muy difícil e importante: Representar todo lo que la Fiesta aglutina y todo lo que sus protagonistas sienten y disfrutan durante cinco días.

En lo que alcanza mi memoria, siempre he relacionado a la mujer con nuestras Fiestas. Es innegable que los tiempos han cambiado mucho, sobre todo en el último medio siglo que he tenido la suerte de vivir. Es plausible la transformación que en nuestras fiestas se ha producido. Es elogiable la incorporación que ha supuesto la participación activa de la mujer en los desfiles. Pero son imborrables mis recuerdos de aquella otras mujeres: madres, hermanas, novias... que con entusiasmo y admiración trabajaban hasta altas horas de la madrugada dando las últimas puntadas al traje festero de sus hijos, hermanos o novios cuando llegaban estos días próximos a las Fiestas. Y con qué amor y orgullo presenciaban después, el día 5 desde una silla o un balcón el feliz fruto de su esfuerzo.

Estoy seguro de que Cristina es consciente, que a partir de este momento, ostenta, junto al símbolo de su banda, todos los valores de la mujer villenense. Mujeres anónimas, que con su callada labor han contribuido a dar mayor esplendor a nuestras Fiestas de Moros y Cristianos.

Con este acto de proclamación de la Regidora comienza lo que dentro de un mes ha de ser el mayor acontecimiento de este año 2000 para Villena :
SUS FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS.

Y ya sabemos que no hay nada comparable para un villenense que sus Fiestas.

Yo sé que Cristina sentirá una emoción especial este año cuando vea desfilar ante ella la Comparsa de Maseros, a la que tanto quiere.

Pero en su pensamiento tendrá también, sintetizado, el sentimiento de todos sus paisanos, y el de cada una de estas bellas Madrinas, que en representación de todas y cada una de las Comparsas, simbolizan el espíritu de nuestras Fiestas.

Podríamos terminar con ese comienzo del “canto de las Fiestas”, esas estrofas que dicen:
“Destaca en tus fiestas
Hermosa y apuesta
Gentil Regidora
¡Mujer de Villena!
La de encantos llena
La más seductora”

Querida CRISTINA:
Gracias por haberme permitido decirte estas cosas desde lo más profundo de mi corazón villenense, y suerte y felicidad durante este maravilloso período de tiempo que hoy se abre ante ti.

Y para todos los aquí presentes, gracias también por haber tenido la paciencia y la atención de escucharme y poderme dejar exclamando:

!“VIVA VILLENA, LA TIERRA EN QUE NACÍ"!

Juan Vives Bravo
Villena, 5 de Agosto de 2000.



HIMNO A VILLENA

¡Viva la cuna donde nací!
Yo te saludo con frenesí.
Montes ásperos, huertas fértiles,
aguas límpidas de cristal.
Sol espléndido, noches plácidas,
espectáculo sin igual.
Todo es en tí grande y hermoso,
patria querida.
Mi alma y mi vida,
mi amor sin fin son para tí.
Yo te saludo con frenesí.
Viva Villena,
sultana de mi amor,
gloria de España,
modelo de valor.
Viva Villena, la tierra en que nací.
Viva la patria de López y Chapí.
Patria querida de López y Chapí:
Entera mi vida será para tí.
Es tu seno rico tesoro que
nos brinda eterno botín.
Tus trigales, montes de oro;
tus viñedos, riqueza sin fin.
Pero patria,
patria mía,
si te quiero,
no es por tu poder.
Yo te quiero
como un hijo
pues tú eres mi madre
y me diste tú el ser.
Viva tu suelo rico y fecundo.
Viva tu cielo puro y encantador.
Viva tu nombre dulce y bendito.
Viva tu gloria y tu honor.
Viva Villena,
Sultana de mi amor.
Gloria de España
modelo de valor.

ESCUHAR HIMNO A VILLENA:
http://www.ivoox.com/himno-oficial-de-villena-carrascosa-serra-audios-mp3_rf_77516_1.html

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